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Soy Benedicto
Sánchez Peña, misionero espiritano y quiero contaros por qué he
escrito otro libro. Se titula “Los siete caminos de la
reconciliación” y en él narro mis vivencias como misionero entre
los soldados de Angola. Nunca pensé en escribir un segundo libro
pero esta experiencia misionera es tan especial y tan nueva que
pensé que, por fuerza, tenía que ser compartida. Lo especial y
diferente de esta experiencia es que me llevó a situarme en una
frontera entre lo divino y lo humano. He vivido cada lugar y cada
momento como sagrados, como lugar de la manifestación del amor de
Dios en mi vida y en la de ellos.
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A lo largo de sus
capítulos cuento cómo empecé a encontrarme con estos jóvenes en los
caminos, en sus cuarteles y en sus casas y nuestra sorpresa fue
grande al ver cómo se sanaban sus heridas del presente y del pasado
con la “medicina sagrada” de la reconciliación. Muchos de estos
soldados habían sido arrebatados de sus familias, cuando aún eran
niños, para servir en el ejército, en una guerra que agotó el país
durante 30 años. Cada reunión con los soldados (a veces se reunían
50, a veces 700) era una Fiesta de Dios. Lo más importante no era la
charla que les daba sino los días que convivíamos, la preparación
para ir de un lugar a otro. Siempre me acompañaban 3 o 4 soldados.
Yo preparaba la comida y el agua para llevar para el camino y ya
entonces empezaban la amistad y la reconciliación.
No quise poner
nombres en el libro pero a partir del 2º capítulo estos empezaron a
brotar incontenibles, como la vida misma se nos descontrola… Así han
salido del anonimato muchas personas.
Este libro así
enlaza con el primero, “Memorias de Ana Itungu”, porque ahí empezó el
primer camino de la reconciliación. Y porque todos somos “Ana Itungu”
(desprotegidos) y solo dejamos de serlo cuando nos encontramos con Dios
y Él nos da Su abrazo en la reconciliación.
P. Benedicto Sánchez Peña.eña.
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