La familia espiritana está formada por jóvenes y adultos, solteros, casados, sacerdotes, viudas, hombres y mujeres que quieren comprometerse con los misioneros espiritanos, para participar en la misión de la evangelización, promover iniciativas para paliar el problema de la pobreza, y trabajar por la Justicia y la Paz en el mundo.
A través de reuniones, encuentros periódicos, charlas formativas, celebraciones eucarísticas, peregrinaciones, etc.. vamos intentando tomar conciencia de los compromisos concretos a los que el Señor nos llama para trabajar en su misión.
El último Capítulo General, celebrado en Portugal, dice que hay diversos modos de pertenencia a la familia espiritana. Así, según el grado de proximidad espiritual y de compromiso misionero, podemos distinguir: |
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