UNA RAMA DEL ÁRBOL ESPIRITANO
Participando de la misión de Cristo proclamamos la salvación y liberación de todo lo que oprime al hombre, dedicándonos con preferencia a aquellos que aún no han escuchado la Buena Noticia, a los más oprimidos y desfavorecidos, allí donde nadie quiere ir.
En nuestra misión nunca podemos olvidar el trabajo por la liberación integral de la
persona. Esto conlleva una decidida acción por la justicia y la paz, así como la participación en el
desarrollo. Y hecho no “para” sino “con” los hombres y mujeres que sufren por las estructuras injustas y de pecado, que lejos de servir a la persona la utilizan y
cosifican. Nuestra identidad laical nos lleva a estar presentes en el mundo para cambiarlo desde
dentro.
Es por esto que nos esforzamos en analizar las situaciones de opresión e injusticia para hacer más realista y efectiva nuestro actuar: |