Afortunadamente estaba borracho
Desiré apareció justo después de
cenar por nuestra casa, como mucha otra gente que pasa por la misión a
las horas más variadas del día y a veces de la noche. Empezó a hablar en
fulfuldé con el P. Antonio, y este se metió poco después a la despensa
que hay detrás de la cocina y salió con un jabón.
¿Qué pasa? A Desiré se le ha caído el
jabón de su “padre” en el W.C. africano del “saré” (casa), y... a ver
quien lo coge de ahí. Se teme la bronca que se le viene encima. Antonio
le aconseja, “cuando venga tu padre, antes de que él te diga nada, tu le
das este jabón”.
Esta tarde, cuando nuestro amigo
Desiré se ha pasado por la parroquia he aprovechado para preguntarle por
el final de la historia del jabón.
Cuando lo he hecho me ha respondido:
“No ha pasado nada, afortunadamente estaba borracho”.
Cualquier cosa puede ser una fortuna.
Pero por algo lo decía, se había librado de una bronca tremenda y
seguramente de algún que otro golpe.
Foto: cerveza de sorgo (bil-bil)
lista para consumirse; las calabazas se utilizan como recipiente para
beber.
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