PENSAMIENTOS DEL P. FRANCISCO MARÍA PABLO LIBERMANN
 

ENERO

Día 1

          Si fuésemos hijos de este mundo, comenzaría por felicitaros el Año Nuevo. Pero, como somos del cielo, basta que os desee, en presencia de Dios, una feliz eternidad.

Día 2

          Reino de Dios significa su perfecto reinado en los elegidos del cielo por medio de la gloria y en los miembros de la Iglesia por la gracia. En ambos casos, Dios reina antes de más en Nuestro Señor y, después, por Él, Dios reina en las almas.

Día 3

          Jesús es nuestro modelo exclusivo y el único capaz de hacer de nosotros modelos para los demás. La copia que es sólo copia podrá tener un más y un menos parecido con el original; mas la copia que, a su vez, ha de ser modelo, necesita ser perfecta.

Día 4

          A ver si conservas un humor siempre igual; siempre el mismo a pesar del tiempo y de las circunstancias. Esta continua igualdad de ánimo exige la muerte de uno mismo, el dominio sobre los sentidos y la tranquilidad del espíritu.

Día 5

          Amaos los unos a los otros. ¿Qué haríais, si no, en comunidad, sin paz y unión? Soportad vuestros defectos de carácter y vuestras imperfecciones. Todas las dificultades serán tenidas por nada si el amor de Jesús os une.

Día 6

          ¡Infeliz Guinea. Me parece que te llevo toda dentro de mi corazón! La desgracia de estas almas abandonadas me oprime y aplasta. ¿Me veré forzado a abandonarlas? Oh, ¡No, jamás! Mis esperanzas son más grandes que nunca. En estas vastas regiones hay unos 15 millones de almas que todavía no escucharon la Buena Nueva que Nuestro Señor nos ha traído. Nuestro buen Maestro ha querido hacernos cargo de ellas. ¿La abandonaremos nosotros? Imposible: ¡me moriría de dolor!

Día 7

          Reparad bien que el interior de la Virgen Santísima es absolutamente igual al de Jesús: un rayo de luz y gracia sale, desde toda la eternidad, del interior de Jesús para iluminar el de María.

Día 8

          No hay duda de que la acción de la divina cruz es una de la más santa, tal vez la más santa, que Jesús emplea para establecer su vida y su reinado en un alma tornada para Él objeto de predilección particular.

Día 9

           El grano de mostaza, sin la tierra que lo cubre no puede crecer; también la gracia divina, enterrada en nuestra alma como un germen de vida no puede crecer sin nuestra fidelidad y cooperación.

Día 10

           El trato con las criaturas contiene para nosotros dos grandes riesgos que harían infaliblemente blanco en nosotros si obráramos por nuestra cuenta: el de dar la muerte directamente a nuestra alma y el de languidecer en nosotros la vida de Dios.

Día 11

           Amortigua cada vez más tu actividad y viveza naturales. En las ocupaciones de celo sé moderado; hazlo todo con espíritu de paz, dulzura y calma, siguiendo pacíficamente el movimiento interior de tu alma unida a Dios.

Día 12

           ¡Que  solo Jesús anime y posea nuestras almas! Él quebrantará terriblemente el corazón; pero, ¿cómo Él no ha de desgarrar y despedazar si lo que pretende es aniquilarnos totalmente para vivir Él sólo en nosotros?

Día 13

            El Espíritu Divino bajó sobre Nuestro Señor en la forma sensible de paloma para demostrar los efectos del bautismo del Hijo de Dios, prefigurado ya por el bautismo de Juan. La paloma simboliza el amor puro, casto, la inocencia, la sencillez y la dulzura; son estos los efectos necesarios del bautismo.

Día 14

            Inmolaos por Dios sin reserva. ¿Que la víctima es demasiado indigna? Desde luego. Pero, eso a ti ¿qué? El que la escogió también lo sabía y mejor que tú.

Día 15

            Me ofrecí, y a todos los miembros de la Congregación, como víctima de amor por la salvación de la pobre África. Uníos a mí: pongámonos todos en las manos de Dios, nuestro Divino Maestro, que también se inmoló por nosotros.

Día 16

             Desde los orígenes de nuestra Obra, depositamos toda nuestra confianza en el Corazón bondadoso de nuestra Madre Santísima. De ahí que, a pesar de anegados por dificultades humanamente invencibles, nunca pusimos en duda el éxito de nuestra empresa.

Día 17

            Ya conoces lo de San Antonio: "para rezar bien no hace falta saber lo que se reza". Durante la oración no prestes atención a lo que se pasa en ti; sigue el movimiento de Nuestro Señor; es lo que hay de mejor.

Día 18

            "Tengo otras ovejas". El divino Pastor ha fijado su mirada sobre ellas y no las pierde nunca de vista. Pero no entrarán en su redil mientras no oigan su voz. "No habrá entonces más que un solo rebaño y un solo Pastor". Con estas palabras nos enseña la unidad de fe en su Iglesia. El divino Pastor es quien instruye, guía y gobierna a su único rebaño.

Día 19

            Cuando Dios concede a un alma la gracia de conocer un poco de su grandeza y de su gloria, el alma no sabe qué hacer en su presencia; tiene ganas de refugiarse en su nada... y se entrega con una alegría inmensa a las humillaciones más increíbles, de las que se nutre y vive.

Día 20

           ¡Oh! qué puros y santos nos desea nuestro Padre Celestial, para que podamos agradar al Divino Espíritu de santidad de Jesús y conservemos en nuestras almas este espíritu en toda su plenitud.

Día 21

           Poniendo nuestros deseos y afectos en las cosas de la tierra, muy pronto caeremos en la perturbación y la tristeza; porque siempre pasa lo mismo: o tenemos que dejarlas o ellas nos dejan a nosotros.

Día 22

           Cuanto más la Bondad Divina te estruje, más brotará de ti el jugo de la divina gracia que alimentará a los pobres almas hambrientas de Dios y de su santo amor.

Día 23

            En medio de los favores más señalados, conserva el sentimiento de tu pobreza. Siempre que el pensamiento incida sobre ti mismo, que sea para cerciorarte de tu miseria, pero con dulzura y confianza en Dios.

Día 24

            No es por la vivacidad del celo que ganarás al mundo; hay que añadirle la paciencia, la constancia, la fidelidad en conservarte en la humanidad y en el amor delante de Dios y esto entre penas, resistencias y contradicciones.

Día 25

           Cuando San Pablo necesita mostrar que es apóstol, como argumento de valor extraordinario, presenta sencillamente la lista de sus sufrimientos habidos por causa del Santísimo Nombre de Jesús.

Día 26

           Practica con la mayor perfección posible la dulzura de la obediencia, y Jesús, que vive en tu alma por la gracia y por amor, reinará en ella por la gloria cuando llegue la eternidad.

Día 27

           Un sacerdote no puede tener afecto ni apego a las cosas de este mundo. "Vuestro pensamiento debe estar en el cielo", dice San Pablo de los cristianos. ¿Y de los sacerdotes, qué?

Día 28

            Sé indulgente para con todos; si los demás tienen que serlo también para contigo es señal de que tú eres el débil y ellos los libres de verdad; mientras que si tú eres el indulgente serás tú el libre y fuerte. En fin, no seas un intolerante; cada uno ha de responder delante de Dios de sus acciones.

Día 29

            "Sois la sal de la tierra". Dios quiere que esparzamos el buen olor de la santidad entre los que nos rodean. Como la sal sazona todos los alimentos, así tenemos que condimentar de amor de Dios a los de nuestras relaciones.

Día 30

            No eres tú quien sufre; Jesús, quien vive en ti es quien sufre contigo. Feliz el alma que posee a Jesús crucificado. Tiene así, a su disposición el manantial de todas las gracias y el filón de todo amor y de toda la santidad.

Día 31

           Si queréis ser perfectos misioneros, habéis de prepararos para una vida de privaciones, de sufrimientos, humillaciones y cruces de toda especie. Habréis de consideraros como víctimas preferidas por Nuestro Señor y destinadas a ser inmoladas a la altísima gloria de su Padre Celestial.

 

 

 

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