VIACRUCIS

                                                                                                                                        

Alma que ociosa te encuentras

malogrando esta ocasión,

¿es posible que no sientas

mis dolores, mis afrentas,

mi muerte, pena y pasión?

Levántate presurosa,

pues te llama  Amante fino,

busca la piedra preciosa,

que la hallarás amorosa,

andando el sacro camino.

 

1ª Estación:

JESÚS ES CONDENADO A MUERTE.

En ésta primera estación

atento quiero que  notes,

con cuánta resignación

llevé por tu redención

más de cinco mil azotes.

Alma mira y considera

movida a compasión,

que en ésta estación primera

me sentencian a que muera

entre uno y otro ladrón.

 

2ª Estación:

JESÚS CARGA CON LA CRUZ.

 A la segunda camina,

verás que en tumultos varios

todo el pueblo determina,

que al son de ronca bocina,

me conduzcan al Calvario.

Guiando va un pregonero

por la desolada cumbre,

y el inocente Cordero

va abrumado de un madero

con molestia y pesadumbre.

 

3ª Estación:

JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ.

Caí en la estación tercera,

y todos aquí  gritaron:

"muera el embustero, muera",

y con indignación muy fiera

del suelo me levantaron.

Una soga a mi garganta

echaron para tirar,

pero con violencia tanta,

que para asentar mi planta,

apenas me dan lugar.

 

4ª Estación:

JESÚS ENCUENTRA A SU SANTÍSIMA MADRE.

 Caminaba yo obediente

al precepto de mi Padre,

cuando se me pone enfrente,

rompiendo entre tanta gente,

mi desconsolada madre.

En este paso tan triste,

cuando la vi venir,

vuélvete madre la dije,

que tu pena más me aflige

que saber voy a morir.

 

5ª Estación:

JESÚS ES AYUDADO POR EL CIRINEO A LLEVAR LA CRUZ.

En esta jornada larga,

tan fatigado me veo,

que en aflicción tan amarga,

me ayudan a llevar la carga,

y alquilan a un cirineo.

Ellos con restos de piedad,

ante el peso con que me inclino,

se mueven por caridad, 

pues temen con crueldad

de que muera en el camino.

 

6ª Estación:

LA VERÓNICA ENJUGA EL ROSTRO A JESÚS.

Con la fatiga y calor,

me sentía desfallecer,

cuando movida a dolor,

limpióme el rostro el sudor,

una piadosa mujer.

 A tal estado he venido,

que con ser cielo sereno,

me hallo tan oscurecido

que solo soy conocido

por llamarme Nazareno.

 

7ª Estación:

JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ.

Caí, ¡oh que desconsuelo!

al salir de la ciudad,

y me levantan del suelo,

tirando de barba y pelo,

como fiera la humanidad.

A violencia y a empellones,

a caminar más deprisa

entre injurias y baldones,

metido entre dos ladrones

todos me arrastran y pisan.

 

8ª Estación:

JESÚS CONSUELA A LAS  MUJERES DE JERUSALÉN.

De unas mujeres oí,

unos ayes lastimados,

pero les respondí

diciendo que las que por mí

lloran, lloren por sus pecados.

Si por las culpas ajenas,

esto se ejecuta en mí,

más grande serán las penas,

de dolor y espanto llenas,

preparadas para ti.

 

9ª Estación:

 JESÚS CAE POR TERCERA VEZ

La gravedad del pecado,

en la cruz tanto pesó,

que rendido y fatigado

y del todo ya desmayado,

en el suelo me postró.

Al quererme levantar,

como la fuerza era poca,

caí para más penar,

tan fuerte que vine a dar

en el suelo con la boca.

 

10ª Estación:

JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS.

Llegué al monte sin aliento,

sin poderme ya tener,

desnúdanme desatentos,

y para doblar mis tormentos

vinagre me hacen beber.

Qué vergüenza, qué pudor

contempla que padecería,

puesto del frío al rigor

y en el concurso mayor

desnudo en medio del día.

 

11ª Estación:

JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ.

 Los más impíos tiranos,

impelidos de furor,

más que tigres e inhumanos,

me clavan de pies y manos,

cual si fuera un malhechor.

Mira el descanso que hallé

después de fatiga tanta,

pues mi cama un leño fue

de solo el ancho de un pie,

donde todo el cuerpo se quebranta.

 

12ª Estación:

JESÚS MUERE EN LA CRUZ.

 Ya que en la cruz me han clavado,

inhumanos y crueles,

en alto me han levantado,

ya con la lanza un soldado,

ya verdugos con cordeles.

Mírame entre tierra y cielo,

de tres escarpias pendiente,

tiembla de dolor el suelo,

rasgase del templo el velo,

y el hombre no se arrepiente.

 

13ª Estación:

JESÚS ES PUESTO EN BRAZOS DE SU SANTÍSIMA MADRE.

 Por tres horas bien cumplidas,

el aliento me duró,

hasta que por las heridas,

mortales y repetidas,

el alma se despidió.

Era ya sombra en el mundo,

al esconderse la luz,

cuando con llanto profundo,

aquel cuerpo ya sin vida,

fue bajado de la cruz.

 

14ª Estación:

JESÚS ES COLOCADO EN EL SEPULCRO.

 A la catorce viniste,

contempla aquí con piedad,

a la madre más triste,

que jamás verás ni viste,

llorando su soledad.

No te ausentes alma mía,

ponte en silencio a escuchar

los lamentos de María,

que sobre la losa fría

del sepulcro, va a exhalar.

 

Última Estación:

APARICIÓN DE JESÚS A MARÍA MAGDALENA.

Cuando la Magdalena amante,

lloraba en busca de mí,

premiando amor tan constante,

glorificado y triunfante,

a su vista aparecí.

 

Este viacrucis ha sido transcrito por mi madre Pura Sánchez Senso, que ya ha cumplido 90 años, que lo reza de memoria  todos los años durante la Cuaresma, y que lo aprendió de memoria  cuando era niña en Montánchez (Cáceres) de su madre, mi abuela doña Felicidad Senso Gómez, que a su vez lo aprendió de mi bisabuela, es un viacrucis popular que se rezaba por estos pueblos de Extremadura en el siglo XIX, pero creo que ya está casi olvidado. He encontrado otros parecidos con algunas variantes en Piornal, (Cáceres) y pueblos de Ávila y Salamanca.

 

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